Un solo asistente para el teléfono, con la misma cartera en cada conversación

Llamada al número de la agencia, llamada de voz y chat de texto desde el navegador: el mismo asistente, la misma cartera y el mismo criterio. Y los canales que hoy no atiende, dicho sin rodeos.

Vista cenital de una tela clara con una libreta, un bolígrafo, un teléfono inalámbrico y un móvil boca abajo, separados entre sí.

Un comprador que ve un piso interesante no siempre se comporta igual: unos llaman nada más verlo, otros prefieren escribir antes de hablar con nadie, y hay quien primero quiere probar la herramienta de la agencia. Lo que espera, sea cual sea la vía, es que quien le conteste sepa de qué piso habla.

El problema de responder distinto según quién coge el teléfono

En una agencia pequeña, el teléfono lo coge quien esté cerca del despacho, y la calidad de la respuesta cambia según quién sea y cuánto tiempo tenga. Un comercial que lleva el teléfono, las visitas y los correos a la vez tiende a priorizar lo que suena y deja para más tarde lo que ha quedado escrito en una pantalla. No es una decisión meditada: es lo natural cuando hay que elegir.

Y no es solo una cuestión de rapidez. Cada persona acaba teniendo su propio criterio: un precio que se explica distinto según quién lo cuente, una disponibilidad de visita que un comercial da y otro no confirma. El comprador que llama dos veces y pregunta lo mismo puede recibir dos respuestas que no encajan del todo.

Un asistente, tres puertas

El asistente de InmoSuite usa siempre la misma cartera y las mismas reglas, entre por donde entre la conversación. Hoy estas son las vías con las que se habla con él:

  • Llamada al número de la agencia: se contesta al primer tono, se busca en la cartera real, se recogen el nombre y el contacto y la conversación queda grabada.
  • Llamada de voz desde el navegador: el botón «Hablar con el asistente» de la web de InmoSuite y el panel de demostración permiten hablar con él sin marcar ningún número.
  • Chat de texto: la misma conversación, escrita, en la web de InmoSuite y en el panel de demostración.

Durante una llamada, si el comprador lo quiere, el asistente le manda las fichas por SMS o por correo, tras confirmar el contacto. En las tres vías la conversación queda en el panel de la agencia con su transcripción, su resumen y la puntuación del contacto.

La forma más rápida de comprobarlo es probarlo: pulsa «Hablar con el asistente» en la web de InmoSuite, pregunta por un piso con terraza hasta cierto precio y después abre el chat y repite la misma pregunta. Verás que la cartera, el tono y los límites son los mismos, y que lo que no sabe lo dice en lugar de inventarlo.

Un caso: la misma pregunta, dos veces

Un comprador que ha visto un piso en Fotocasa, en la zona de El Limonar en Málaga, llama primero preguntando si admite mascotas. Esa misma tarde, ya con otra duda, vuelve a llamar. En una agencia donde cada llamada la atiende una persona distinta, las dos conversaciones no se cruzan, y alguien puede acabar dando respuestas que no coinciden.

Con InmoSuite, las dos llamadas las atiende el mismo asistente, con la misma ficha delante, y las dos quedan grabadas en el panel. Si la ficha no dice si admite mascotas, el asistente lo dice así y lo apunta para que el equipo lo confirme, en lugar de inventar una respuesta distinta cada vez.

Lo que hoy no atiende

Conviene ser claros: hoy el asistente no atiende WhatsApp, Instagram ni Messenger, y tampoco lee los SMS ni los correos que reciba la agencia, incluidos los formularios de contacto de Idealista y Fotocasa. Atiende el teléfono, y hoy lo hace en español. Si tu agencia recibe la mayoría de sus contactos por escrito, ese canal sigue en manos de tu equipo.

Lo que no cambia

El asistente no sustituye al trato humano cuando hace falta. Se presenta siempre como lo que es, una inteligencia artificial, y en cuanto la conversación necesita un criterio que no está en la ficha del inmueble, o el comprador pide hablar con una persona, toma sus datos y deja apuntado que quiere hablar con el equipo, con el resumen de lo anterior, para que le llames tú. No transfiere la llamada: lo que cambia no es quién decide al final, sino que ninguna llamada se queda sin nadie detrás.

Para una agencia que ya tiene su CRM, no hay que aprender otra herramienta: el asistente usa la cartera importada del fichero que la agencia ya mantiene al día, y entrega lo recogido en un panel que se consulta desde el navegador.

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